10 de diciembre de 2011

Capítulo 1

                                   El nuevo despertar.

Abro los ojos y aquí estoy, de pie y con los brazos cruzados dejando que todo pase delante de mi. ¿Cuándo podré vivir de verdad? Me estoy cansando de vivir siempre lo mismo. Podría decir que estoy harta. Mi sueños no se cumplen. Bueno, no se cumplen por que yo quiero o por que no los intento seguir, tan solo quiero el mérito que me merezco y dejar de sentirme como un pez fuera del agua. Soy tan solo una chica de 18 años que quiere ser feliz y joven para siempre. Soy tan solo una chica de 18 años que desea la fama, soy tan solo una chica de 18 años con una necesidad enorme. Soy tan solo una chica de 18 años adicta al chocolate y abusadora de la música. Soy tan solo una chica de 18 años original, imperfecta y orgullosa de ser tal y como soy, soñadora, cabezota, surrealista. Soy tan solo una chica de 18 años diferente, solo eso. 
Mi historia empieza aquí, cuando verdaderamente me siento libre.



Sarah.
25 de Junio.
Desperté, me froté los ojos, tenía mucho sueño. Me levanté de la cama y cogí el reloj que tenía en la mesilla de noche a la izquierda de mi cama: eran las 10:32 de la mañana, tenía que desayunar y ducharme.
Bajé a la cocina y encontré a mi padre leyendo el periódico en su silla, junto a su taza de café matutina y un extraño sobre de color amarillo. Se llama Richard y es muy gruñón, pero le quiero, ahora mismo me está ayudando a conseguir una beca en alguna prestigiosa universidad en Reino Unido, ya que quiero ser profesora de Inglés y desde pequeña he ido a academias para mejorar el habla. Me senté junto a el mientras observaba por la ventana aquel precioso día de verano, entonces, le miré y me sonrió.
-Papá: Sarah, adivina lo que me he encontrado en el buzón.
-Yo: No lo sé papá, cuéntame. ¿Qué es ese sobre amarillo? ¿Hay leche? ¿Colacao? ¿Tostadas? ¿Mantequilla? Tengo hambre, me voy a duchar para quitarme este sueño de encima. ¿Sabes lo que cené anoche? No lo recuerdo pero me siento mal, seguramente estaba caducado y me lo comí sin darme cuenta. ¿Hay leche? Creo que ya te pregunté eso, ¿no?
-Papá: Cariño, ¡para! Hablas demasiado, nunca pensé cuando naciste que ibas a hablar tanto, no sé a quien habrás salido.
-Yo: ¿Quieres contarme ya lo que es ese sobre? Estoy excitada e impaciente.
-Papá: ¡TE HAN ACEPTADO EN EL ALPHA COLLEGE!
-Yo: No puede ser, ¿en serio? Era justo la universidad a la que queríamos ir Emma y yo, enviamos la solicitud juntas. ¿Crees que estará despierta? Ya sabes como es ella, puede estar hasta las 12 de la mañana y sigue pegada a las sábanas.
-Papá: Si, llámala desde el fijo.
-Yo: ¡NO ME LO PUEDO CREER AÚN!
Salté de la silla dejando media taza de Colacao y cereales de chocolate que me había preparado mientras esperaba a que papá me anunciara la increíble noticia en la mesa. Cojí el fijo, marqué el número de teléfono de Emma pero no contestó nadie, así que decidí vestirme para ir a su casa. Hace tres años que somos mejores amigas, desde entonces, no nos hemos separado. Aún recuerdo cuando llegó nueva a la academia de Inglés a la que solía ir yo, desde que entró por la puerta sentí que conectábamos y ella sintió lo mismo, estábamos en Check Point, el último curso donde te daban un diploma y certificaban que eras bilingüe. Después descubrimos que eramos vecinas y desde entonces pasamos el día una en la casa de la otra. Me vestí como solía vestirme siempre, muy a mi estilo. Cogí lo primero que encontré en el armario, eran las 11:03 de la mañana y no tenía tiempo para hacer conjuntos, ¿quién se iba a fijar en mi a esas horas?

Bajé por el ascensor y estaba prácticamente bailando, salí a la calle y los dueños de los bares se carcajeaban de mi por que mientras bailaba por la calle cantaba y me tropezaba continuamente, soy bastante torpe. Me hice bastante raspones en las rodillas, pero eso a la mañana siguiente se me iría.
Toque el timbre 75 del portal 4 y la madre de Emma me abrió al puerta, la saludé y entre corriendo en la habitación de Emma. Todavía estaba durmiendo, pero me daba igual, la despeiné más de lo que ya estaba y me quité las botas y empecé a saltar en la cama.
-Emma: ¡Loca, loca! Déjame, tengo mucho sueño, vete.
-Sarah: Esta bien, pero si me voy no te diré algo muy especial. -dije haciendo un puchero.
-Emma: Vale, dime dime.
-Sarah: Adivina a que dos mejores amigas las han aceptado en Alpha College. Supongo que a las dos si enviamos la solicitud juntas.
-Emma: Cállate, no me la intentes colar, tan ingenua no soy.
-Sarah: Tururú, si que lo eres. Te lo digo totalmente en serio. ¿Crees que me vestiría y me levantaría tan temprano en plena mañana de verano para contarte una trola?
-Emma: Dios mio de mi vida, que es verdad. Tenemos que comprar los pasajes, alquilar un apartamento, comprar ropa, comprar más ropa, comprar ropa, comprar zapatos, comprar bolsos, vestidos, gorros, echarnos algún novio guapo con un sexy acento inglés y compraremos ropa. Espera, siento que se me olvida algo... ah, si, estudiar, agggggg, ¡asco tener yo!
-Sarah: Vístete y desayuna, voy a hablar con tus padres para explicarles lo de la beca, ya vuelvo amor.

Continuará.

2 comentarios:

  1. Wooow estoy empezando a leer tu novela me ha encantado el capitulo 1 voy ahora mismo al dooooooooos

    ResponderEliminar